El espíritu de la navidad!


“Las gentes para mirarlo
Se rejuntaron en un molote
El indio Joaquín le trajo
Quesillo en trenza de Nagarote
En vez de oro, incienso y mirra
Le regalaron según yo supe
Cajetitas de Diriomo
Y hasta buñuelos de Guadalupe”.

Carlos  Mejía Godoy  y  los de  Palacahuina

Es  famosa  mi aversión a  la  navidad  y su combo, permanentemente  mis familiares y  amigos  me  reprochan el poco entusiasmo que a  estas fiestas le  pongo, el  cual contrasta con  mi encendido entusiasmo carnavalesco. En verdad  no soy  anti navidad,  soy  anti  “espíritu novelero”.

Se  activa el espíritu  novelero navideño, y todos  vamos a  buscar  niños pobres, borrachitos, mendigos, viudas,  ancianas  desprotegidas para regalarles  una  comida  una canasta  o una  funda de  caramelos, nadie  se cuestiona de  la  génesis de  la existencia de estos  grupos , nadie se  plantea  como hacer  par que el  año  que  viene  estas  personas  vivan  mejor,  solo queremos  lavar  nuestra  indiferencia  de  11 meses  y  medio con  15  días de  “solidaridad” .



Se activa el  espíritu  de  amistad ampliada, el de  los amigos secretos, el de  los que  no  veo nunca,  el que  es amigo de  mi amigo,  y con ellos se activa  la  orgia  comercial y gastronómica, entramos en una  competencia de  compras y  de  gula,  poco  cristiana, dañina  para  la   economía  familiar, nociva  para  la  salud del  cuerpo.

Se reactiva  la  hipocresía social la  paz de los sepulcros, es como si  le  pusieran  embrague al tiempo y todos  viviéramos en  la  comunidad  primitiva, sin  propiedad  privada,  sin explotación  laboral, sin  clases  sociales, la  paz  y el  amor se  apoderan del discursos , la  igualdad , claro, esa igualdad  es selectiva, siempre unos serán  más  iguales que  otros y la  paz  y  el  amor, quedan en el discurso y en  las  intenciones,  en  las redes seguimos  lanzando  lodo con  ventilador  contra cualquiera que  no  piense  como nosotros.

Se reactiva el  uso  grosero de  energía, nos  llenamos de  foquitos, se reactiva  también la  supremacía de  la religión  y  la  burocracia eclesial sobre  la  fe, escuché a  un cura en estas semanas amenazar con no celebrar  misa  el año que  viene,  si  la  comadre electa  no  va  una  vez al mes a  una “reunión”, y fui testigo de  la  “imposición” de  multas  a quienes siendo comadres  osaban a  no ir a  las reuniones  en  donde entre  otras  minucias se  informaba  cuánto cuesta cada  misa, y cuanto es el mínimo permitido de  “limosna” a  la  iglesia  por servicios  prestados. Fui testigo entonces del trato de  los  curas  a  la comunidad de  fieles en   “temporada alta”

No siempre  ha  sido  así, el  mercado, el capitalismo y su expresión cultural  más  toxica,  la  globalización, las  iglesias  y  el  mercado arruinaron el espíritu detrás de  la  celebración.

Nadie sabe  si  navidad era  Diciembre  mismo, solo se celebraba una  pascua en la  iglesia  antigua, la de  resurrección, la  pascua de  navidad es  más   nueva, y pretende   celebrar  el cumpleaños de  Dios, el árbol suponemos  ( al ser  de  pino) será  europeo, el  nacimiento una  creación hermosa de  francisco de Asís “ el  buena gente”  , que  justo por  reivindicar el sentido humilde  y   maravilloso de  la  venida de  dios hijo, Finalmente el  otro icono, Papa  Noel, o Santa  como ahora  le  llaman, es la  involución grosera de  San Nicolás que cuentan que  fue  un  santo muy querendón de  los  niños, los  gringos  que  son aviones en ponerle a  todo  plusvalía “armonizaron”,  el  icono, lo  “reformaron” de  cara  y color hacia  1930,  y le dieron  la apariencia de  hoy .

Amo  los  villancicos, los  he   cantado toda mi  vida, lo  hacía a  los  7  años con el  maestro de  capilla de  la pequeña  ciudad donde crecí, espero con ilusión a la  familia  y  los amigos cercanos, amo la casa como lugar de encuentro y campo fértil donde se  cultiva lo colectivo , amo las  novenas  familiares  y barriales donde  sucede  el amor  y  la  solidaridad sin publicidad, el rosero y  los  dulces  que  nos  definen  como Gualaceños, amo el espíritu  profundo y verdadero de  navidad  que conmemora  el nacimiento  de  un Dios  chiro, en un  potrero que   seguro olía  a caca, para  mostrarnos su  esencia  humana  y la  convicción de que  Dios están en las  simples  y pequeñas  cosas; en una  ciudad que  no era  la suya, para  mostrarnos  que  la  mejor  cuna es la  que te  toca; que  luego  fue  migrante refugiado huyendo de    un  dictador, como para  mostrarnos  que no hay migración  ilegal , que  hay  migración  injusta, amo y celebro  entonces  las  cosas simples, justo esas que se  pierden en estos  días .


“José el pobre jornalero,
Se mecatella todito el día
Lo tiene con reumatismo
El “tequio” de la carpintería
María sueña que el hijo
Igual que el tata sea carpintero
Pero el chavalito piensa:
“Mañana quiero ser guerrillero”.

Marcelo Ordóñez Rodas
Diciembre del 2018

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