Somos.




Los prejuicios de un corazón literalmente engrasado, de tanta mentira y al mismo tiempo de una cruda realidad me hacen pensar en un estudio que se publicó alrededor del 1980, en el cual denotaba los estudios, particularmente en el sentido de emociones como objeto, las ciencias sociales al enfocar la mirada sobre e ser humano con frecuencia ha hecho la categoría sujeto en un artefacto de investigación y un objeto, el objeto – sujeto.

Desde ese principio se a virilizado las creencias pertinentes de las personas entre sí, sin saber que simplemente el amor es simple, es efímero una incertidumbre, pero necesaria.

Algo que brota dentro de cada sentimiento, algo que privativamente, se estremece entre las cosas, y te deja agonizar placentera y lentamente.

Llegamos a un mundo que más que nos embelese el físico, nos cautiva las acciones que perpetras por los demás, el deseo altruista de todas las personas que inconscientemente sentimos al sentir llamamiento por alguien, ya sea como lo llamen las verdaderas generaciones, tales como click, química, feeling entre otros.

Es ese deseo es ese sentir que nos llevó entre generación a generación nuestra propia supervivencia, desde relatos de varias y varias religiones cultos y creencias, entonces lo que nos enfoca a nuestra supervivencia y que ahora nos conlleva a relaciones verdaderamente estables son las relaciones altruistas el beneficio mutuo la simbiosis existente entre dos universos enteros que se autodenominan personas, humanos y amantes.

Y así somos, como piensa un hombre de 30 años a las 16h00 dándose un break en su oficina…

-          Luis, 6 de Marzo del 2019.

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