Recorrido.


Nací hace dos meses aproximadamente en un bello paisaje de Jipijapa en las afueras de Manabí, dentro de una plantación de Cacao, junto a todos mis familiares que se encontraban dentro del mismo envase, ahí fue donde conocí a SISTENES ALCIVAR, oriundo de la zona, justamente trabajaba en  la plantación junto a su hijo que tenía 15 años NAUMA ALCIVAR, mientras seguía la propia jornada de trabajo extenuante a punta y machete, sombrero y un calor del demonio sin contar con los peligros que se tiene dentro, te hablo de culebras arañas o te puedes caer a la acequia de drenaje solo para ver tus patas rotas, pero bueno al camino de la jornada escuche que NAUMA quería ser médico, solo que le dé chance a la jornada y se va a la Universidad de Guayaquil, comentaba, “…Tata mi mate me da, vos sabes bien lo pilas que soy, hagamos esa movida, yaaa saaaabe, me la saco de residente y me lleno de billete…”, el tata orgulloso viendo su carita con la esperanza en los ojos, dando el soplo de oportunidad, mientras una lagrima caía confundidas en gotas de sudor del duro manabita pensando el futuro para el su hijo, su sangre, no para que ningún hijueputa estuviera abusando de él, peor aún sacarnos de la pobreza, el Tata sabe que mañana dará el examen de ingreso y si así aplicaría esa beca deseada, que singular familia muy bien.

Posterior a eso el viaje de gaveta a camión se me hace un poco incómodo, pero aún así me relevaron a un sitio para insolarme, me tendieron junto algunos conocidos y familiares a un campo seco a tomar el sol, veía como las hermosas mujeres del lugar trabajaban medio día hasta que llegaran sus maridos de las minas para poder servirles la comida, un buen corbiche con patacones, escuchaba a Alejandra, mientras que Kelly decía que a su marido después de trabajar en la plantación de banano, le gustaba que moje el arroz con el caldo de pollo pero solo quería el caldo, porque le hacía con la misma sazón, sin embargo se toma conciencia que si sería mejor de darle al infeliz arroz con huevo, “…con quien se iría a meter ese hijueputa, no se merece que le atienda a que aprenda, ganas mismo de gindarlo de la corniza de la choza, y caerle a planazos con el machete, llegó anoche a las 5 de la mañana en la última borrachera, se ha de ver metido el guaro con el compadre Julio, para de borrachos no se merecen, como dijo mi madre manaba se respeta carajo, así que hoy arroz con huevo…” .

Mi tramo fue en camión una vez bronceado y listo, tuve que despedirme de mi familia, mis amigos y mi juventud, tuve que dirigirme a la urbe por cuestiones de trabajo,  llegue de una a la calle Peniche y Avenida 43, en la parroquia de COLINAS DEL SUR en el manso, me dijeron que este proceso era el más duro, que sería el sentimiento más desgarrador y que pensara en algo bonito, “…a lo bien mi llave, me recuerda a hoober en el GUASMO, me dedicaba pasillos de JJ ya nadie hace esa movida, ahora solo hay carros RUNEADOS con sus mega bajos, a poner una canción disque romántica, ¿Romántica que va a ser esa huevada? Y aún así andan aflojando, ya no hay tipos como hoober él era distinto, solo que el muy diablo le agarraron en FLOR DE BASTIÓN por traficar maduro con queso, sabes que hice mejor olvidarme de él, no tenía ningún futuro, imagínate yo de madrina de una sarta de vagos, no no no no,  más bien me la saqué, eso tenía que hacer, por el bien mío y de mi familia, pero aún me duele ese tipo, cada vez que escucho huevadas románticas me pitea ese man, disfruta la triturada, me hace acuerdo a mi corazón…”  

Me hice agüita, para ser exacto en polvo, dolió demasiado, pero lo bueno ahora estoy en una casa aniñada y todos ahora, queramos o no somos uno, un lindo paquete con aroma exquisito.

-          “ ¿veci me da un sachet de café?
-          Dijo.
-          El de 30 o 50
-          Respondió.
-          El de 30 está bien.
-          Dijo de nuevo.
-          ¿Le anoto?
-          La señora añadió.
-          Si gracias veci.
-          El tipo culminó.

Que irónica la vida, pasé tantas historias, conocí un mundo de gente, me metí en conversaciones secretas, observe el trabajo, el orgullo, la tristeza y el dolor, para que, para terminar en un filtro acabándome poco a poco, siendo la felicidad de otro ser cuando me toma a sorbos.

“…Mi nombre es café…”

-          Luis 6 de junio del 2019.

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