Que te parece si vemos el
atardecer, mientras tu escribes y yo te leo.
Que te parece si tu boca con mi
boca se juntan, empatándose como un codo de PVC, a lo lejos sintiendo el caudal
de tu cuerpo, tu piel y tus ganas.
Pero, por que no mejor miramos
el atardecer, escondiéndonos en el lucero de la luz del sol, derretirnos para
siempre.
El miedo se ha ido, las ganas
de volverla a cagar han vuelto, el primer latido después de mucho tiempo del
alma se toma clara.
Como aquel amanecer que compartimos
y el atardecer que nos hacer dormir, tu, a lado izquierdo de mi cama, cómoda y
libre, esperando verte sonreír, esperando a verte ir, esperando a que regrese y
aun así amarte más que ayer.
Ya no hay miedo ya no hay
tiempo, solo las ganas.
Es fácil decir lo que sería
lindo y lo que podíamos hacer si tan solo uno de los dos tomara la iniciativa
de ser carne de cañón.
Y que te parece si vemos el
atardecer, sentados en el césped recién cortado de nuestra casa, mirándonos fijamente
y creer que esta historia nunca terminará.
Amémonos como amaban nuestros
abuelos.
Y que te parece si miramos el
atardecer, mientras yo escribo y tu… y tú me lees…
-
Luis,
18/07/2019.

Comentarios
Publicar un comentario